Receta Yumiam · Clásico español
Tortilla de patatas
Patatas confitadas en aceite a fuego suave, cebolla, y un centro que se queda jugoso. Se come caliente, templada o fría, y aguanta en la nevera.
La tortilla de patatas se hace confitando patata y cebolla en aceite de oliva a fuego suave, mezclándolas con huevo batido y cuajándolas en la sartén dos minutos por cara. Las patatas no se fríen crujientes: se cuecen despacio hasta que se deshacen al apretarlas.
- Patata confitada a fuego suave, nunca frita hasta quedar crujiente.
- Con cebolla, pochada hasta dorarse — aporta el dulzor que equilibra el huevo.
- Dos minutos por cara: el centro se queda jugoso y sigue cuajando fuera del fuego.
Elaboración
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Cortar la patata
Pela las patatas y pártelas en trozos irregulares de medio centímetro. Corta la cebolla en juliana fina.
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Confitar
Cubre la patata y la cebolla con aceite en una sartén y cuécelas veinte minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando.
El detalle que lo decide: el aceite no debe burbujear con fuerza. Si la patata chisporrotea, el fuego es demasiado alto y quedará frita en vez de confitada.
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Escurrir y mezclar
Escurre bien la patata y la cebolla, sálalas y mézclalas con los huevos batidos. Deja reposar cinco minutos.
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Cuajar
En una sartén de veintidós centímetros con una cucharada de aceite, cuaja la mezcla dos minutos a fuego medio, da la vuelta con un plato y cuaja dos minutos más.
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Dejar asentar
Pasa la tortilla a un plato y espera cinco minutos antes de cortarla. Sigue cuajando por dentro con su propio calor.